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Reserva Federal enfrenta debate por su propuesta de «cuenta maestra reducida» para bancos y cripto

La reciente propuesta de la Reserva Federal de Estados Unidos para implementar una «cuenta maestra reducida» ha abierto un intenso debate entre bancos comunitarios y entidades vinculadas al sector cripto.

La iniciativa busca modernizar el acceso al sistema de pagos estadounidense, pero ha dividido a la industria financiera entre quienes defienden la innovación y quienes priorizan la seguridad y el control del modelo tradicional.

This is a good critique of the skinny master account that Governor Waller auditioned a few months back. Access to intra-day liquidity is the table stakes feature, absent which, “direct access” may not be worth the squeezehttps://t.co/OIBiSJHe5T

— Mandar Kagade (@MandarKagade) December 30, 2025

Innovación financiera y límites en la cuenta maestra

La cuenta maestra es el mecanismo que permite a bancos e instituciones financieras acceder de forma directa a los sistemas de pago de la Reserva Federal. Históricamente, este acceso ha estado reservado a entidades reguladas y consideradas de bajo riesgo, lo que ha obligado a fintech y empresas cripto a depender de bancos intermediarios para ofrecer servicios de pago.

En este contexto, la propuesta de una «cuenta maestra reducida» permitiría a determinados actores acceder de manera limitada al sistema, pero bajo condiciones estrictas. Entre ellas, no podrían percibir intereses sobre los saldos ni acceder a facilidades de crédito directo, y estarían sujetos a topes diarios de saldo, como un máximo de $500 millones o el 10% de los activos totales del titular.

La iniciativa, impulsada inicialmente por el gobernador Christopher Waller, apunta a reducir riesgos operativos y sistémicos sin bloquear el avance de la innovación financiera.

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Reacciones mixtas al acceso limitado de la Fed

El anuncio generó una oleada de comentarios formales y cartas de respuesta por parte de distintos actores del sistema financiero. Anchorage Digital Bank, el primer banco cripto con autorización federal, expresó su apoyo a la propuesta, aunque advirtió que los límites diarios podrían reintroducir riesgos crediticios y operativos que la «cuenta maestra reducida» intenta mitigar.

Según su carta, obligar a las instituciones a transferir fondos a bancos corresponsales de manera diaria podría afectar la continuidad operativa y debilitar los planes de recuperación ante contingencias.

Por su parte, el Consorcio de Pagos Blockchain, que agrupa a entidades como Solana Foundation y Sui Foundation, considera que la iniciativa llega con retraso y reclama un acceso más sustancial para las blockchains, especialmente tras la aprobación de la Ley GENIUS, que establece el marco regulatorio para las stablecoins federales. Desde su perspectiva, la Reserva Federal tiene la oportunidad de respaldar la innovación sin desatender su mandato de proteger el sistema de pagos.

En contraste, las asociaciones de bancos comunitarios adoptaron una postura más cautelosa. La Asociación de Banqueros de Colorado sostuvo que únicamente las instituciones aseguradas y sometidas a una supervisión rigurosa deberían tener acceso a cuentas maestras, con el objetivo de evitar riesgos sistémicos.

De forma similar, la Asociación de Banqueros Comunitarios de Illinois advirtió que permitir el acceso a fintech y empresas cripto sin exigirles el mismo nivel de cumplimiento regulatorio podría generar riesgos significativos para los consumidores y para la estabilidad del sistema financiero.

Balance entre innovación y regulación en EE. UU.

El debate en torno a la «cuenta maestra reducida» pone de relieve el desafío de equilibrar la apertura a la innovación -en particular en el ámbito de las criptomonedas y las stablecoins- con la necesidad de preservar la estabilidad del sistema financiero tradicional.

Mientras el sector cripto interpreta esta iniciativa como una oportunidad para acelerar la modernización de los pagos, los bancos comunitarios temen una pérdida de competitividad y un aumento de la exposición a riesgos regulatorios.

En este escenario, el futuro de la propuesta dependerá de la capacidad de la Reserva Federal para ajustar el marco regulatorio y responder a las preocupaciones planteadas por ambos sectores. Por ahora, el debate sigue abierto y se perfila como un elemento clave para el desarrollo del ecosistema financiero en Estados Unidos.

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